Los aquelarres. Historia y significado

Los aquelarres. Historia y significado

Los aquelarres eran reuniones de brujas que se llevaban a cabo en el bosque después de media noche. Era un espacio propicio para renegar el nombre de Dios y entregar el cuerpo y el alma a satanás. Los aquelarres se celebraban los días lunes, miércoles y viernes en la noche. Allí los asistentes bailaban al rededor del diablo, quien tomaba forma del macho cabrío negro.

Significado de la palabra aquelarre

La palabra aquelarre es la unión de dos raíces en vasco. Aker (macho cabrío) y larre (prado), lo que significa prado de macro cabrío negro, porque se pensaba que el diablo se hacía presente en medio de las brujas y en ese preciso lugar. 

El primer origen denominaba específicamente el lugar donde las brujas hacían sus rituales satánicos. Pero, luego la palabra aquelarre se asimiló al idioma del castellano y acabó por referirse a cualquier reunión de brujas y brujos para hacer hechizos y conjuros en cualquier lugar.

El aquelarre antiguamente llamado sabbat existía ya, en las antiguas creencias pre-cristianas conocían de fiestas que celebraban la existencia de lucifer. Estas reuniones obedecían al paganismo antes de la llegada de Cristo.

Las reuniones paganas se llevaban a cabo en las encrucijadas de  los caminos, en las cuevas y en las cimas de las montañas. Entre más alejado de la civilización mucho mejor.

Además, las brujas que entraban a la cofradía satánica se les asignaba un demonio en forma de gentilhombre que las envolvían para que desistieran de la fe cristiana y aceptaran el diablo de corazón. Posteriormente el demonio conquistaba la bruja para mantener relaciones sexuales en la ceremonia.

Después, consumido el acto sexual se disponían a formar un círculo para rodear a Satán, quien con un quien con un bramido similar a una trompeta indicaba la hora de cantar y bailar.

los aquelarres

Disponible 24H

En botanicas Chicago doy solución a todo tipo de problemas, por más complicados que parezcan.

El imaginario de una bruja

El imaginario de las brujas se ha mantenido a lo largo de los años. Esa mujer vieja y horrenda con mal higiene y con prendas de vestir andrajosas es el imaginario en demasiadas culturas. 

Además, el sombrero, el caldero y la escoba son las  herramientas características de las brujas. Se dice que quienes acudían a una bruja por un servicio, esta siempre estaría sin mucha ropa girando alrededor de su caldero.

Desde la antiguedad las brujas han sido catalogadas como mujeres conocedoras de brebajes para hacer el bien y el mal, conocimiento dado por Satán como premio por servirle. Por ello, aunque puedan hacer el bien con la magia, muchos las evitaban por obedecer al maligno.

los aquelarres

Festín en los aquellares

los aquelarres

Cada vez que las brujas se reunían en las lejanías, hacían un banquete que conmemorara la ocasión. Comer, beber y descansar eran aspectos representativos de los aquelarres.

Para iniciar el festín, las brujas colocaban un mantel negro en el suelo y sobre este ponían pan negro, carnes, frutas y otras cosas. Existen algunos registros de personas que participaron en los rituales y narraron acerca de la comida que consumían, lo cual no es nada agradable.

Los testimonios dijeron que la carne que se servía era carne proveniente de tumbas profanadas de brujos muertos. Para soportar el sabor, acompañaban las presas con alimentos dulces y conservantes fuertes.

Las comidas que servían en los aquelarres hacía daño a los invitados, en especifico la carne. Al día siguiente los asistentes vomitaban y defecaban todo el día.

Así mismo, los alimentos eran característicos de la época en el ámbito rural, es decir: queso, carne, frutas, cebolla, pan y vino. Sin embargo, los aquelarres  cambiaban la procedencia de la carne, ya no era de origen animal sino humana. 

Con lo anterior, cuesta creer que en los aquelarres se practicara el canibalismo, porque estas reuniones se celebraban día de por medio, así que los problemas estomacales no darían oportunidad de asistir a cada una de las reuniones.

los aquelarres

Las señales de obediencia

los aquelarres

Después del festín los asistentes se disponían a mantener relaciones sexuales con los gentilhombres. Cuando el aquelarre iba a terminar, las brujas debían besar debajo de la cola del macho cabrío como señal de obediencia.

Cabe mencionar que, cuando finalizaba la reunión, los gentilhombres se convertían en cabríos y tomaban a la bruja para untarle un ungüento en la vagina o en el ano. Posteriormente, la bruja y el cabrío se subían a un palo y se marchaban del lugar.

El aquelarre finalizaba y el suelo quedaba hediondo por el azufre y los restos de carne. Los pobladores que pasaban días después por el lugar reconocían que se había llevado a cabo un aquelarre porque los olores putrefactos se mantenían.

Disponible 24H

En mi botanica Chicago ofrezco mis servicios de brujería, hechicería y santería. Estás en manos expertas.

Historia trágica de los aquelarres

los aquelarres

Finalizando la edad media e inicios del siglo XVI, surgió un grupo de inquisidores empecinados en capturar a todas las personas que adoraran o siguieran el diablo. Y aunque también capturaron hombres, el 80% eran mujeres. 

Muchas de estas aceptaron practicar la brujería, pero, sus palabras fueron sacadas por medio de la tortura, dando a entender que la muerte era la única salida que tuvieron tales mujeres.

Adicional, la historia de las brujas es bastante trágica y penosa. En aquella época, las mujeres eran conocedoras de pócimas, curanderismo, botánica, destilación, perfumes, parteras y conocedoras del sistema reproductor femenino, lo que las convertía en practicantes de la brujería.

Estas mujeres se mantenían solas, no necesitaban de un hombre que las respaldara ya que ellas mismas ofrecían sus conocimientos y habilidades a quien las necesitara. Además,  vivían a las afueras de las urbanizaciones, lo que las hacía un blanco sospechoso.

La mayoría de personas que recurrían a las denominadas brujas, eran mujeres. Para una época regida netamente por hombres, donde las mujeres aún eran mercancías, una mujer independiente, sabia o diferente no podría ser más que una persona entregada a los vicios y los placeres del diablo.

Fue por ello que las mujeres fueron las más afectadas, cientos de ellas fueron ahorcadas o quemadas públicamente. Los rumores y el miedo a lo desconocido provocaron perdidas irreparables.

La veracidad de los aquelarres

Tanto mujeres como hombres se entregaban a satanás porque deseaban adquirir algo como: riqueza, salud, virilidad, sabiduría y más. Todo el tiempo llegaba  gente nueva a los aquelarres, y se debía principalmente porque alguien que ya practicaba la brujería los invitaba para que obtuvieran beneficios y recompensas.

Para estas practicas, satán siempre quería más adeptos que abandonaran la fe cristiana y se entregaran al lado carnal y pecaminoso. El diablo recompensaba a sus seguidores con sabiduría, destreza y muchas más habilidades.

A lo largo de la historia han habido antropólogos  y otros investigadores sociales que han registrado la veracidad de los aquelarres. Y algunos de ellos sostienen que estos rituales no eran más que mujeres colocándose en la vagina o en el ano con un palo sustancias sicotrópicas.

Por otro lado, tanto inquisidores como investigadores no dan crédito a las historias que circulan entorno a las brujas de la edad media. Consideran que son supersticiones o imaginación desmedida de los testigos, que muchas veces son niños.

Disponible 24H

Pide ahora tu conjuro, ritual o hechizo. Resultados garantizados y efectivos.